OIVE valora positivamente la hoja de ruta del Ministerio de Agricultura con medidas para dotar de estabilidad y calidad al sector vitivinícola

El presidente de OIVE, Ángel Villafranca, señala que es una buena noticia y que ahora se abre una etapa de trabajo para hacer realidad su aplicación en la campaña 2020/2021 

Madrid, 2 de octubre de 2019 – La Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE) ha acogido de forma positiva la Hoja de Ruta publicada por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación que busca dotar de estabilidad y mayor calidad al sector vitivinícola de nuestro país. Para Ángel Villafranca, presidente de OIVE, la publicación de estas medidas es una buena noticia para el sector y se enmarca dentro de la definición de la estrategia sectorial prevista en las líneas de actuación dela nueva Extensión de Norma de OIVE. Tras la presentación de esta hoja de ruta, se abre una etapa de trabajo conjunto entre el sector y las comunidades autónomas con el objetivo de hacer realidad su aplicación en los plazos previstos de cara a la próxima campaña vitivinícola 2020/2021.

 

 

Trazabilidad y requisitos mínimos de calidad para la uva 

Tras meses de trabajo con sus organizaciones miembro, OIVE presentaba el pasado mes de junio al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una batería de medidas que buscaban dotar de mayor estabilidad y calidad a toda la cadena de valor del vino. A partir de esta propuesta, el Ministerio de Agricultura ha elaborado una hoja de ruta en las que, entre otros aspectos, se especifican una serie de requisitos mínimos de calidad para uva de vinificación fuera de indicaciones geográficas de calidad (DOP o IGP); de intensificación del control de subproductos para destilación y de mecanismos de regulación de la oferta del vino. 

Algunas de las medidas propuestas, en concreto el control reforzado para mejorar la trazabilidad en el ámbito de la vertebración sectorial, ya se están aplicando en la presente campaña 2019/2020 gracias a la nueva extensión de norma de OIVE que entró en vigor el pasado 1 de agosto y que tendrá una vigencia de 5 años. Otra serie de acciones requerirán la iniciativa de las administraciones. 

El sector vitivinícola español está sujeto a grandes variabilidades, no solo por la producción propia, sino por la evolución del mercado y la situación en los países productores competidores. OIVE considera, por tanto, que es necesario contar con herramientas que nos permitan ser más competitivos para ello es importante desarrollar una estrategia sectorial conjunta.

 

Descargar Hoja de Ruta